Del 15 de marzo de 2008
Es insoslayable recordar que la Psicología, así como muchas ramas más de conocimiento, se desprendió de la expresión máxima de conocimiento, comúnmente llamada filosofía. Esto quiere decir que todas aquellas áreas del conocimiento que nacieron o se basan en la filosofía, cuentan con principios básicos que dan soporte a la filosofía misma. Uno de estos principios es que la filosofía, por ende las demás ramas desprendidas de ella, son capaces de mostrar al sujeto “cómo convertirse en más fuertes que uno mismo” y una vez logrado, da además la posibilidad de ganarles a los demás. Esto es, a mayor conocimiento mayor poder sobre los demás.
Recordemos la enseñanza primordial del maestro Michel Foucault, toda relación está marcada por el poder, esto es, no existe relación alguna donde el poder no se haga presente, dando como consecuencia siempre un sujeto vencido y un vencedor, un sujeto pasivo y uno activo.
Con estas dos afirmaciones anteriores llegamos a la conclusión que en el medio escolar, el maestro seria el vencedor y el alumno el vencido. Tenemos por lo tanto un sujeto activo que sería el maestro y un sujeto pasivo que sería el alumno (sin tomar en cuenta la verdadera efectividad de las corrientes actuales donde el alumno tiene que dejar su pasividad y convertirse en un ser activo). Esta cuestión tendría que ser necesariamente conocida por el alumno, esto es reconocer su insuficiencia, para poder así llegar al discernimiento de su dependencia, este conocimiento lo haría menos dependiente y sobre todo menos manipulable de aquel que haya dominado el arte de dominarse y dominar, o en el peor de los casos el que se proclama dominador por sentarse al frente del salón, o por contar con algunas arrugas más. (Es importante señalar de las dos posiciones en que se encuentre el sujeto, cada una de estas contará con una serie característica de responsabilidades y roles de la posición en que se sitúe).
Pero si todas estas reglas fueron aplicadas en tiempos pasados ¿Por qué la gran diferencia de la cultura actual y la cultura pasada? Podrían darse varias respuestas a esta pregunta, basadas en diferentes posturas, tanto económicas, sociales, culturales, psicológicas, biológicas, etc. Peor ninguna respuesta como la que se basa en sí misma, esto es, en la filosofía. Es cierto que el contexto actual da más libertad, mayores oportunidades, menos prohibición, mayor justicia, mas respeto a los derechos de elección. Pero todo esto ya no está basado en los principios de la honorabilidad. La ética y la moral fueron desplazadas por “la libertad”, esa libertad que ya no está basada en los principios griegos, en los principios de la filosofía, como la Dietética, donde se trataba sobre el dominio sobre si y sobre la violencia de un acto peligroso, ni en la Económica, donde se trataba del poder que debe ejercerse sobre uno mismo en la práctica del poder que se ejerce sobre el otro, ni en la Erótica, donde se toma el punto de vista del sujeto, donde el problema radicaría en saber cómo podrá asegurar el dominio al no caer ante los demás. Aquí en la Erótica se trata del orden, no de la medida a aportar en pro de su propio poder, sino de la mejor forma de medirse ante el poder de los demás, asegurándose a sí mismo su propio dominio.
La falta de estos pilares da como resultado profesores hablando de respeto incapaces de ser puntuales, hablando de ética aunque ellos mismos no pueden mantener separado el binomio paciente-amante, profesores hablando de cordialidad cuando dentro de las filas del sindicato se matan entre ellos mismos por un puesto, profesores hablando del arte de la enseñanza sin conocer el dialogo entre los alumnos, y lo mas denigrante que los hace caer en la deshonra, profesores hablando de conocimiento y ni siquiera se conocen a sí mismos.

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