Del 15 de noviembre de 2007
Los requisitos pedidos por la UdeG para poder desempeñar el cargo de docencia, más que funcionar como un verdadero filtro es tan sólo una máscara para poder ejercer libremente el nepotismo. Es claramente visible cómo, alumnos de la carrera, encuentran padrinazgos de parte de sus maestros, al poco tiempo y teniendo su carta de pasantes es suficiente para poder obtener un cargo de docencia dentro de la UdeG.
En ciertas circunstancias el nepotismo funciona, siempre y cuando aquel allegado tenga la capacidad y la competencia para poder desempeñar el puesto otorgado, en cambio observando la calidad de educación que se imparte dentro de las aulas de esta Universidad, es claro que difícilmente un licenciado pueda desempeñar el puesto de docente.
Podemos tomar de ejemplo universidades con mejor renombre que la nuestra, observando la existencia de un área especializada en contratación de personal, la cual filtra los aspirantes mediante pruebas exhaustivas y sobre todo gente que cuente con un nivel mayor que el de licenciatura.
También existen maestros dentro de nuestra Universidad que cuentan con un largo currículo, posgrados fuera del país, diplomados realizados en otros continentes y sobre todo con bastos años de experiencia. Pero en cambio el tipo de estrategias y modos de enseñanza no difieren en mucho de aquellos que apenas cuentan con una licenciatura. Lo cual hace suponer que para poder desempeñar un puesto de docente no sólo es necesario tener un cuantioso currículo, sino que sería necesaria una profesionalización de los docentes en el área de la enseñanza. Esto es, enseñar a los licenciados, maestros y doctores el arte de poder transmitir sus conocimientos.
Observando este panorama, es urgente una nueva reestructuración en el programa para otorgar plazas de docencia, una depuración de los docentes actuales mediante pruebas que demuestren tanto sus conocimientos como sus habilidades para la transmisión de estos conocimientos, la destitución inmediata de aquellos académicos que sólo cuenten con conocimientos básicos, aquellos en los que claramente se observe que su estancia en la Universidad es debida a mantener su estatus, los beneficios económicos o políticos, y de aquellos docentes que demuestren rotundamente su ineptitud para el cargo.
Todo lo anterior es asequible también dentro del área administrativa. Lo cual hace que la institución se mantenga en un letargo educativo provocado a que actualmente la Universidad se encuentra bajo un régimen de una dictadura familiar.

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